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miércoles, 3 de enero de 2024

LA PROSPERIDAD VIENE DE DIOS (SALMOS 127:1-5)

LA PROSPERIDAD VIENE DE DIOS

LECTURA

SALMOS 127:1-5

INTRODUCCION

Contar con una vivienda propia es motivo de gran alegría, es un bien tangible que podemos percibir con nuestros sentidos, que sirve de testimonio de la bondad de Dios con nosotros. Una vivienda también es un lugar donde se guardan memorias para el futuro. La familia puede acumular momentos alegres en la casa donde crecen los hijos. Cada modificación y reparación puede servir como motivo para conversar y agradecer por lo hemos recibido.

En La Escritura encontramos una porción que nos recuerda que todo tipo de prosperidad sea material, emocional o espiritual, la recibimos de parte de Dios, y es motivo para expresar nuestro agradecimiento. Este salmo, se ha atribuido al sabio rey Salomón, por lo que podemos encontrar similitudes con algunas porciones del libro de proverbios. Es un cántico, una alabanza que puede haber sido entonada por los peregrinos que visitaban el templo en Jerusalén.

Veamos que nos dice La Palabra sobre la prosperidad y permitamos al Espíritu Santo que nos ministre para entrar a la presencia del Señor con un corazón agradecido y dispuesto para cumplir el anhelo de Dios para nosotros como individuos, y también para nuestra familia.

DESARROLLO

PROSPERIDAD EN EL PLANO FÍSICO (V1)

Salmos 127:1 RVR

Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia.

Psalms 127:1 NKJV

Unless the Lord builds the house, They labor in vain who build it; Unless the Lord guards the city, The watchman stays awake in vain.

La fuente de nuestra alegría no puede estar en los bienes materiales. Es mejor alegrarnos por la bondad del Dios que provee para todas nuestras necesidades. Dios utiliza nuestro trabajo para bendecirnos, no porque seamos merecedores de ello, sino porque Él es bueno. Aunque podemos obtener aquello que es material, la alegría para disfrutarlo solo viene de Dios, que es la fuente misma de toda forma de prosperidad.

La seguridad frente a la violencia y la maldad que habita en muchos seres humanos, también es una forma de prosperidad que Dios puede otorgarnos. En muchas naciones en el mundo se viven momentos de gran tensión y angustia por motivos como la delincuencia, la perversidad o la guerra. También la seguridad para nuestra familia debe ser motivo de alegría. Una razón para expresar agradecimiento a nuestro creador.

PROSPERIDAD EN EL PLANO EMOCIONAL (V2)

Salmos 127:2 RVR

Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, Y que comáis pan de dolores; Pues que a su amado dará Dios el sueño.

Psalms 127:2 NKJV

It is vain for you to rise up early, To sit up late, To eat the bread of sorrows; For so He gives His beloved sleep.

Los esfuerzos humanos, alejados de la voluntad de Dios, caen en saco roto. Podemos levantarnos muy temprano, o dormir hasta muy tarde en la noche, llenarnos de afán, y someternos a grandes cargas laborales, físicas o emocionales, sin que eso garantice nuestra alegría. Solo aquellos que han puesto su completa confianza en el Señor, pueden experimentar una total alegría, aun cuando pasamos por momentos de escases.

La expresión “comer pan de dolores”, significa obtener acceso a las necesidades materiales mínimas, por medio de nuestro propio esfuerzo, pagando un precio tan elevado, que nos llena de angustia, sin una verdadera satisfacción. Dios no quiere eso para nosotros. Quiere que podamos disfrutar de su bondad, sin vivir en un constante afán que a la postre termine destruyendo nuestra salud física y emocional, o nuestras relaciones con otras personas.

PROSPERIDAD EN EL PLANO FAMILIAR (V3)

Salmos 127:3 RVR

He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre.

Psalms 127:3 NKJV

Behold, children are a heritage from the Lord, The fruit of the womb is a reward.

El salmista, utiliza como ilustración, la gran alegría que traen los hijos al hogar, para explicarnos que NO solo la prosperidad material puede ser motivo de gozo. También la prosperidad en las relaciones familiares es un regalo de Dios. Los hijos son un valioso tesoro que nuestro Señor nos otorga. Algo que los padres apreciamos durante toda nuestra vida. Podemos emprender cualquier tipo de sacrificio por nuestros hijos.

Cuando Dios bendice un hogar con hijos, y estos a su vez, tienen más hijos, es un motivo para agradecer a Dios también. Los hijos no son producto de un mero proceso biológico. Cada concepción es un milagro único de Dios, una creación nueva que Dios hace en el vientre de una madre. Aunque nuestros hijos pueden compartir muchas de nuestras características físicas y emocionales, son la edición única de un Dios creativo y amoroso.

PROSPERIDAD PARA LA SIGUIENTE GENERACIÓN (V4)

Salmos 127:4 RVR

Como saetas en mano del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud.

Psalms 127:4 NKJV

Like arrows in the hand of a warrior, So are the children of one’s youth.

Se compara en esta porción a los hijos como flechas en las manos de un valiente guerrero. Es decir que son de gran beneficio para aquel que está debidamente entrenado. La sabiduría para lograr un desarrollo integral de los hijos también es un ejemplo de la prosperidad de Dios. Aun cuando no hayamos tenido alguna instrucción formal en el tema con un fundamento bíblico, Dios escucha el clamor sincero de un padre o una madre que quiere lo mejor para sus hijos.

Sea cual sea nuestra historia de vida, nunca es tarde para anhelar este tipo de inteligencia familiar. Dios es especialista en hacer nuevas todas las cosas (Apocalipsis 21:5). En cuanto más temprano empecemos es mejor. Dios prospera también las relaciones entre padres, hijos, hermanos, y demás familiares (Malaquías 4:6). Es indispensable que rindamos nuestra vida al señorío de Cristo para conseguirlo. En su misericordia puede otorgarnos fuertes vínculos de amor en la familia.

PROSPERIDAD EN OTROS MOMENTOS DIFÍCILES (V5)

Salmos 127:5 RVR

Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; No será avergonzado Cuando hablare con los enemigos en la puerta.

Psalms 127:5 NKJV

Happy is the man who has his quiver full of them; They shall not be ashamed, But shall speak with their enemies in the gate.

La puerta de la ciudad, era el lugar donde se impartía justicia y se hacían negocios. Si alguien tenía que enfrentar una acusación en su contra, se desarrollaba la vista pública en ese lugar. Tener el apoyo de nuestra familia en momentos de preocupación es una gran bendición de Dios. Por lo que podemos observar que Dios puede utilizar a la familia para darnos aliento en esos momentos también. Dios nos bendice con la compañía de personas que nos aman (Eclesiastés 4:9).

CONCLUSIÓN

Hemos meditado como Dios trae prosperidad a nuestras vidas, por medio de ejemplos relacionados con provisión para nuestras necesidades físicas como una vivienda, en cuanto a la seguridad frente a la violencia y la maldad, en cuanto a las relaciones familiares, y en cuanto al apoyo emocional en tiempos de angustia. Dios tiene todas estas formas de prosperidad disponibles para nuestra alegría, vayamos a Él para alcanzarlas.

ORACIÓN

Padre Celestial, en esta ocasión queremos levantar nuestra vos para agradecer por sus bendiciones. Hemos considerado algunas formas en las que usted nos bendice, de manera que podamos disfrutar de tiempos de alegría con lo que usted dispone para nosotros y nuestra familia. Le pedimos que nos ayude a apreciar cada día su generoso cuidado y amor por nosotros. Obre de manera que siempre seamos agradables a usted. En Cristo Jesús. Amén.

LA DECISIÓN MÁS IMPORTANTE DE SU VIDA

Dios le ama, y entregó a su hijo Jesucristo en rescate por usted (Juan 3:16), a pesar que todos los seres humanos somos pecadores, y esto nos condena a la muerte eterna (Romanos 3:23). La consecuencia del pecado es la muerte, pero Dios le ofrece un regalo, la salvación por medio de Jesús (Romanos 6:23). Usted puede ser un hijo de Dios, recibiendo a Jesús como su Salvador, creyendo que murió por nuestros pecados (Juan 1:12), la forma de hacer esto, es confesar nuestros pecados a Él en oración. Él es fiel y justo, y le perdonará (1 Juan 1:9). No espere más, él está tocando la puerta de su corazón en este momento, para iniciar una relación personal con usted, que cambiará su eternidad (Apocalipsis 3:20) Reciba a Cristo como su Salvador hoy.

domingo, 26 de enero de 2020

ALABANDO A DIOS CON ALEGRIA Y GRATITUD (SALMO 100)

ALABANDO A DIOS CON ALEGRÍA Y GRATITUD (SALMO 100)



INTRODUCCIÓN

La alabanza es una manifestación de aprecio o admiración por alguien, poniendo de relieve sus cualidades o méritos. Es decir que cuando entregamos alabanza a nuestro Dios debemos resaltar sus atributos. El salmista de la porción que estamos estudiando reconoce varias de ellas, como por ejemplo su grandeza y su poder. Le animo a recorrer estos versículos de la Palabra de Dios para buscar estas características de la naturaleza divina y la forma en que hemos sido bendecidos por ellas.

ESTUDIO

(v1) CANTAD alegres a Dios, habitantes de toda la tierra.

Un elemento importante de la alabanza incluye el canto, haciendo uso de nuestras propias cuerdas vocales, el instrumento musical con que Dios nos ha dotado, podemos rendir a alabanza a Dios. De ahí que es importante incluir en nuestras reuniones momentos para cantar. Debemos aprovechar esos momentos, articular las palabras de los himnos y alabanzas, tanto en compañía de otros hermanos como de forma personal, en nuestro tiempo devocional. La alabanza siempre ha formado parte integral de la vida de los cristianos, por ejemplo en el Nuevo Testamento encontramos una referencia a cierto hermano que visitaba las iglesias para entonar alabanzas (2 Corintios 8:18).

(v2) SERVID a Jehová con alegría; VENID ante su presencia con regocijo.

Descubrimos en esta porción que nuestro servicio también es alabanza para Dios, todo lo que hacemos los cristianos, tanto lo que decimos como las acciones que ejecutamos, deben realizarse en el nombre del Señor Jesús, siempre con la intención de agradecer a Dios Padre por lo que nos permite decir o hacer (Colosenses 3:17).

La alabanza incluye también, buscar la presencia del Señor con alegría, en la intimidad de nuestro aposento, en nuestro tiempo de devoción personal, en lo secreto de nuestra relación con Dios (Mateo 6:6). Sin olvidar que también debemos buscar la presencia del Señor en compañía de otros hermanos, de manera constante y regular, tanto en el templo como en las casas, tal y como la escritura nos enseña que los hacían los primeros cristianos (Hechos 5:42).

Por su grandeza

(v3) RECONOCED que Jehová es Dios; Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.

Para poder brindar una correcta alabanza a Dios, es necesario que tengamos un buen entendimiento de sus cualidades y méritos, basados en lo que enseñan las sagradas escrituras, a esto le llamamos la sana doctrina (Tito 2:1).

El creyente tiene un relación escritural con Dios, se ha revelado a nosotros por medio de su palabra, y es nuestra obligación escudriñar diligentemente en ella para encontrar lo que establecido para nuestras vidas, para encontrar las palabras que nos dan vida eterna (Juan 5:39).

Una estas grandes características que debemos reconocer de la divinidad, es su dominio sobre nuestra vida. Cuando llegamos a Cristo una parte importante de la oración de conversión es declarar a Jesús el Señor de nuestra vida. Debemos entregar cada parte de nuestro ser al Señor, para que obre conforme a su soberana voluntad, Él sabe que es lo mejor para nosotros, por tanto debemos humillarnos bajo su poderosa mano (1 Pedro 5:6).

Por su poder

(v4) ENTRAD por sus puertas con acción de gracias, Por sus atrios con alabanza; Alabadle, bendecid su nombre.

El Señor Jesucristo nos enseñó que el mismo es la puerta de la ovejas, es la puerta por medio de la cual podemos restaurar nuestra vida espiritual con Dios, solo por medio de Jesús podemos ser salvos. Algunas bendiciones adicionales con la salvación son la protección y la satisfacción de nuestras necesidades. Trae la protección en nuestras actividades, dice que entraremos y saldremos. También la salvación es para la satisfacción de nuestras necesidades, dice que hallaremos pastos (Juan 10:7,9).

(v5) Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, Y su verdad por todas las generaciones.

Para finalizar esta maravillosa descripción de las cualidades de nuestro todopoderoso Dios, el salmista resalta la bondad de Dios, tal y como se expone en diferentes partes de la escritura (Salmo 25:8, Salmo 34:8, Salmo 106:1, Salmo 107:1, Salmo 118:1, Salmo 118: 29). Podemos observar esa bondad en los pensamientos que tiene para nosotros, que incluyen paz, bienestar y esperanza (Jeremías 29:11).

La expresión “para siempre es su misericordia” también puede traducirse “su gran amor es eterno”. El amor de Dios por usted nunca termina, es eterno, tal y como lo declaró en el libro del profeta Jeremías, nos ama y nada de lo que pase en nuestra vida puede cambiar eso (Jeremías 31:3).

La expresión “y su verdad por todas las generaciones” también puede traducirse “su fidelidad permanece para siempre”. Dios es fiel, cumple su palabra, tiene misericordia de nosotros, hasta mil generaciones (Deuteronomio 7:9).

CONCLUSIÓN

Todo lo que hemos estudiado en esta porción de la escritura, nos brinda razones suficientes para alabar a Dios con alegría y gratitud, tanto forma individual, personal, en la intimidad de nuestra habitación, así como de forma pública, en el templo y en las casas, junto a otros hermanos, que también han sido bendecidos por el don de la salvación. La misma naturaleza de Dios, nos inspira a derramar nuestra vida en alabanza por su bondad, misericordia y verdad.

Santo Señor ponga un corazón alegre y lleno de gratitud en nosotros. Que busquemos diariamente su presencia para disfrutar de su bondad, su misericordia y su verdad. Bendíganos con todos los beneficios de su salvación, su protección y su provisión, para cada momento de nuestra vida. En Cristo Jesús. Amén.

LA DECISIÓN MÁS IMPORTANTE DE SU VIDA

Dios  le ama, y entregó a su hijo Jesucristo en rescate por usted (Juan 3:16), a pesar que todos los seres humanos somos pecadores, y esto nos condena a la muerte eterna (Romanos 3:23). La consecuencia del pecado es la muerte, pero Dios le ofrece un regalo, la salvación por medio de Jesús (Romanos 6:23). Usted puede ser un hijo de Dios, recibiendo a Jesús como su Salvador, creyendo en su nombre (Juan 1:12), la forma de hacer esto, es confesar nuestros pecados a él en oración; él es fiel y justo, le perdonará (1 Juan 1:9). No espere más, él está tocando la puerta de su corazón en este momento, para iniciar una relación personal con usted, que cambiará su eternidad (Apocalipsis 3:20) Reciba a Cristo como su Salvador hoy.