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domingo, 6 de septiembre de 2020

LLAMADOS A LA INTERCESIÓN (1 TIMOTEO 2:5-6)

LLAMADOS A LA INTERCESIÓN





“Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo”.
1 Timoteo 2:5-6 RVR


“For there is one God and one Mediator between God and men, the Man Christ Jesus, who gave Himself a ransom for all, to be testified in due time”.
1 Timothy 2:5-6 NKJV


INTRODUCCIÓN

Luego de conocer a Jesucristo como Nuestro Salvador, y andar un poco por sus caminos, llegamos a comprender la increíble bendición que hemos recibido. A medida que crecemos en nuestra fe, también conocemos las oportunidades que tenemos para servirle. Una de esas oportunidades de servicio es la intercesión por las almas. Quizá a este momento de nuestro andar con Dios hemos practicado poco esta importante área de servicio. Es momento que resolvamos en nuestro corazón llevar el mensaje del evangelio a otras personas. Indaguemos que tiene que decirnos La Escritura al respecto.

ESTUDIO

El plan ideado por Dios para la salvación del hombre incluye a todas las personas y todas las naciones, sin ninguna forma de discriminación (1 Timoteo 2:4). Desde el momento en realizó su pacto con Abraham, tenía en mente la salvación de todo el género humano. De la misma manera, cuando somos llamados por Dios para compartir las Buenas Nuevas de salvación por medio de Su Hijo Jesucristo, también debemos mantener en mente que este precioso mensaje debe ser compartido con todas las personas, iniciando con nuestra familia y amigos seguramente, pero continuando con cada persona que podamos (Marcos 5:19).

Lo mejor que podemos hacer por cualquier persona es compartirle el mensaje del evangelio (1 Timoteo 2:3). Cuando una persona recibe a Cristo como su Salvador, ha cambiado una eternidad de sufrimiento, por una eternidad de gozo en la presencia del Rey de Reyes. Es algo tan bueno y valioso que debemos compartirlo lo más pronto posible con nuestros seres queridos. Otro motivo igualmente importante para hablar sobre Jesús, es lo agradable de esta acción para el corazón de Dios. ¿Puede usted imaginar el gozo en los cielos cuando una persona recibe a Cristo? Agrademos a Dios mediante nuestro servicio ganando almas (Lucas 15:7).

La oración es uno de los poderosos medios que Dios ha entregado a los creyentes para cumplir la importante misión de ganar almas (1 Timoteo 2:1). El Apóstol Pablo es muy detallista al describir la forma en que podemos hacer uso de la oración a favor de la salvación de las demás personas. Durante nuestros tiempos de intercesión por otros ponemos todo nuestro ser al servicio de Dios, rogando por la conversión, declarando las promesas de La Escritura, y gozando cada paso hacia Cristo. La Palabra nos exhorta a cumplir esta tarea, no pospongamos un servicio tan relevante en los cielos y en la tierra (Proverbios 11:30).

El evangelio es un mensaje de reconciliación (1 Timoteo 2:5). La palabra que se traduce como “mediador” en este versículo se refiere a una persona que se pone en medio de otros dos, que están separados por serias diferencias. El pecado nos ha separado de Dios, y solo por medio de la intervención de Jesucristo podemos reconciliarnos. Significa también “portavoz”, puesto que Dios se hizo hombre para servir de portavoz a sí mismo y acercarse a nosotros, ya que ningún esfuerzo originado en el hombre puede reconciliarlo con Dios. Finalmente, también significa “intercesor”, ya que es Jesús mismo el que intercede por nosotros en el cielo.

El sacrificio de Jesús en el calvario lo habilita como el único medio de salvación para hombre (1 Timoteo 2:6). Cuando estábamos perdidos en nuestros delitos y pecados, Jesús decidió iniciar una operación de rescate para salvarnos. Durante esta operación, Dios mismo hecho hombre entregó su vida en lugar de la nuestra. Nadie más podía hacer este sacrificio, puesto que todos los seres humanos hemos pecado. Solo un ser perfecto, sin pecado, podía pagar el precio de nuestra iniquidad. Solo Jesucristo es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza por nuestra redención (Apocalipsis 5:12).

Todo los creyentes hemos sido llamados a compartir el evangelio (1 Timoteo 2:7). De la misma manera en que Dios llamó al Apóstol Pablo para predicar el mensaje de Jesucristo a las naciones, cada uno de nosotros ha recibido la misión de ir por el mundo y hacer discípulos de Jesús (Mateo 28:19). Quizá nos parezca que eso es cosa de los ministros ordenados, de los reverendos, de los ancianos, de los concilios, de las autoridades de la iglesia… no es cierto. Todos los creyentes hemos sido llamados por Jesús para participar en esta misión. Despojémonos de toda idea que impide que cumplamos con la voluntad de Nuestro Señor.

CONCLUSIÓN

Sin importa nuestro pasado, sin preocuparnos por el lugar que ocupamos en una organización, y rechazando cualquier pensamiento negativo en nuestra mente, oremos por la salvación de las almas, oremos para que Dios revele a nuestros familiares y amigos la necesidad de Jesucristo en su vida. Olvidemos cualquier experiencia negativa anterior y clamemos por ellos (1 Timoteo 2:8). Jesús es el camino, la verdad y la vida, y nadie puede llegar al Padre si no es por medio de Él (Juan 14:6). Resolvamos con todo nuestro ser, de la misma manera que lo hizo Josué el conquistador, yo y mi casa serviremos al Señor (Josué 24:15).

ORACIÓN

Santo Señor, gracias por Su Palabra, y por haber llegado a vida, por recibirme como su hijo y cambiar mi eternidad. Ponga en mi corazón una fuerte carga por mis familiares y amigos, que aún no le conocen como Señor y Salvador. Permítales llegar al conocimiento de la verdad, permítales reconocer que solo a través de Jesús pueden reconciliarse con el Padre. Deme la fortaleza y la constancia para interceder por ellos, y que usted los libere de toda cadena que impide que lleguen a su presencia. Renuncio a todo pensamiento negativo que me evite cumplir con esta importante misión que usted me ha encomendado. En Jesús. Amén.

LA DECISIÓN MÁS IMPORTANTE DE SU VIDA

Dios le ama, y entregó a su hijo Jesucristo en rescate por usted (Juan 3:16), a pesar que todos los seres humanos somos pecadores, y esto nos condena a la muerte eterna (Romanos 3:23). La consecuencia del pecado es la muerte, pero Dios le ofrece un regalo, la salvación por medio de Jesús (Romanos 6:23). Usted puede ser un hijo de Dios, recibiendo a Jesús como su Salvador, creyendo en su nombre (Juan 1:12), la forma de hacer esto, es confesar nuestros pecados a él en oración; él es fiel y justo, le perdonará (1 Juan 1:9). No espere más, él está tocando la puerta de su corazón en este momento, para iniciar una relación personal con usted, que cambiará su eternidad (Apocalipsis 3:20) Reciba a Cristo como su Salvador hoy.




miércoles, 1 de mayo de 2013

LOS MÁS FIELES SOLDADOS DEL REY (2 Timoteo 2)

LOS MÁS FIELES SOLDADOS DEL REY (2 Timoteo 2)

Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. 2 Timoteo 2:3






INTRODUCCIÓN

El Apóstol Pablo escribió a su hijo en la fe Timoteo una descripción sobre el carácter de un cristiano. Estos principios tienen mucha relación con la disciplina de la vida militar. Somos soldados de un ejército, estamos llamados a ser fieles, y esta porción de la escritura nos muestra como podemos ser los soldados más fieles al servicio del Rey del universo. ¡Que gran honor! Ser tomado en cuenta para forma parte de un equipo élite para enfrentar a las fuerzas del infierno, y tener la garantía que saldremos victoriosos, por el poder de nuestro Comandante General, el Señor Jesucristo.

1.    ESFUÉRZATE EN LA GRACIA (v1)

Un soldado fiel se esfuerza. El camino del cristiano esta lleno de satisfacciones, especialmente de carácter espiritual, pero desde el punto de vista humano, puede volverse en ocasiones difícil. La respuesta del Apóstol Pablo ante esta situación es “esfuérzate”. El Señor Jesucristo dijo que en el mundo tendríamos aflicción, pero que podíamos confiar en él, puesto que él ya ha vencido al mundo (Jn. 16:33). Podemos enfrentar situaciones difíciles en nuestra vida cristiana, recuerde que para el mundo el estilo de vida cristiano es una locura (1 corintios 2:14), pero el llamado de nuestro Señor es a esforzarnos, a no bajar la guardia, a pelear hasta el último aliento, puesto que el resultado ya es conocido, somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó y se entregó a si mismo por nosotros (Rom. 8:37).

2.    SUFRE PENALIDADES (v3)

Un soldado fiel sufre penalidades. No siempre hay una forma fácil de hacer algo difícil. Cuando el cristiano enfrenta una dificultad, para la que no hay forma de sortearla, lo que tiene que hacer es “enfrentarla”. No vamos a darnos la vuelta y correr - ¡no!  ¡De ninguna manera! – nuestro general esta al frente, y él nunca a perdido una batalla. Así que al toro bravo, a los cuernos. Si me quieren, me tienen. No vamos a andar con rodeos. No se trata de un paseo por el parque. Se trata de cambiar la eternidad de las personas. Satanás no esta jugando a hacernos pecar, quiere nuestras vidas. Pero no solo no vamos a entregarle nuestra vida, sino que vamos a sacar del infierno tantas almas como podamos. Desde el tiempo de Juan Bautista hasta hoy, el reino de los cielos sufre violencia, y son los violentos los que lo arrebatan. ¿Sufriremos? ¡Con gusto! Todos podemos salir heridos alguna vez, así son las guerras. Servimos al que enjuga toda lágrima y cura toda herida, así que no hay excusa, no vamos a darle tregua.

3.    MANTENTE ENFOCADO (v4)

Un soldado fiel se mantiene enfocado. Tenemos un llamado específico y debemos actual en consecuencia a él. Sabemos bien que no todos podemos ejercer el ministerio a tiempo completo, la mayoría tenemos que ejercer el ministerio de forma bi-vocacional, incluso el mismo Apóstol Pablo lo hizo de esa manera, por lo que no es una excusa para la mediocridad. Sea cual sea tu llamado, ¡cumple tu ministerio! Fuimos llamados para un propósito real, un propósito eterno. Hemos de pelear esta guerra desde la trinchera que nuestro Señor nos asigno, no enredarnos en cuestiones fuera de la centro de la voluntad de Dios.

Quiero recordarle la historia de Samgar (Jueces 3:31) uno de los primeros seis jueces menores de Israel, un humilde campesino pero con un corazón de guerrero. La Biblia nos relata como en una oportunidad por medio de una simple aguijada de bueyes, un instrumento de trabajo para dirigir animales de granja, se enfrento a un ejército de filisteos, tomando la vida de seiscientos hombres. Nada mal para un  agricultor sin mayor instrucción. Samgar tenía claro que por difícil que pudiera ser la situación, rendirse no era una opción. Su vida y la vida de su familia estaban en juego, por lo que tomo aquello que Dios le había entregado para trabajar y sin vacilación desafió a los perversos filisteos, propinándoles una espléndida paliza. Un soldado fiel no “aguanta” su posición, que aguante el enemigo, nosotros avanzamos.

4.    LUCHA LEGÍTIMAMENTE (v5)

Un soldado fiel lucha legítimamente. Como los más files soldados del Rey, tenemos un código de honor, un reglamento que respetar, la Palabra del Rey es nuestra ley. Que provecho tenemos si ganamos todo el mundo y perdemos nuestra alma (Mt. 16:26). Podemos hacer grandes obras, milagros y prodigios; pero si no hemos sido fieles a la ley, no somos más que mercenarios, y nuestro justo Rey puede condenarnos como a cualquier hacedor de maldad (Mt. 7:22-23). La lucha legítima gana almas, prediquemos todo el tiempo, y si es necesario hablemos. Mostramos la grandeza de nuestro Rey, por medio de nuestra vida. Somos sus embajadores en esta tierra, respetables dignatarios del Reino (2 Corintios 5:20), actuemos en consecuencia a ello. Más vale dominarse a si mismo que conquistar ciudades (Pr. 16:32).

5.    TRABAJA DURO (v6)

Un soldado fiel trabaja duro. De manera similar a la forma en que trabaja duro un labrador en el campo, un soldado fiel trabaja duro siempre. No podemos ser flojos y holgazanes cuando hay un trabajo que hacer, levantemos nuestro ánimo, no podemos intimidarnos por la dificultad de la tarea (Pr. 24.10). Hemos sido llamados para una labor difícil, el sol puede quemarnos, la sed puede hacerse presente, no perdamos de vista que la única forma de cosechar, es salir al campo, preparar la tierra, sembrar la semilla, regar la tierra, abonar la plantación, mantener a las plagas lejos. Este esfuerzo no tiene por qué limitarse a nuestras actividades ministeriales. Todo lo que hagamos, hagámoslo de corazón, como para el Señor y no para los hombres (Col. 3:23), pongamos todo nuestro esfuerzo, luchemos con valor.

CONCLUSIÓN

Un soldado fiel debe esforzarse para cumplir su misión; con seguridad tendremos que padecer algunas dificultades y estamos preparados para ello; pase lo que pase nos mantendremos enfocados en nuestro cometido; luchando legítimamente por medio del  cumplimiento de la ley de nuestro Rey; trabajando duro, entregando todo lo que tenemos, hasta la vida si fuera necesario, para echar mano de la vida eterna (1 Timoteo 6:19).

LA DECISIÓN MÁS IMPORTANTE DE SU VIDA

Dios le ama, y entregó a su hijo Jesucristo es rescate por usted (Juan 3:16). A pesar que todos los seres humanos somos pecadores, y esto nos condena a la muerte eterna (Romanos 3:23). La consecuencia del pecado es la muerte, pero Dios le ofrece un regalo, la salvación por medio de Jesús (Romanos 6:23). Usted puede ser un hijo de Dios, recibiendo a Jesús como su salvador, creyendo en su nombre (Juan 1:12). La forma de hacer esto, es confesar nuestros pecados a él en oración, y él que es fiel y justo, le perdonará (1 Juan 1:9). No espere más, él esta tocando la puerta de su corazón en este momento para iniciar una relación personal con usted, que cambiará su eternidad (Apocalipsis 3:20). Recíbalo como su Salvador hoy.