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miércoles, 24 de noviembre de 2021

FUNDAMENTOS PARA UN AVIVAMIENTO (EFESIOS 2:19-22)

FUNDAMENTOS PARA UN AVIVAMIENTO


Avivamiento

LECTURA

Efesios 2:19-22
Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

INTRODUCCION

A principios del siglo XVI se inició un movimiento cristiano en Alemania que cambió el mundo en varios aspectos. Particularmente este hecho permitió que La Palabra de Dios fuera traducida a múltiples idiomas, con lo que su poderoso mensaje de salvación pudo ser compartido de manera más eficaz en las naciones. A continuación examinaremos los fundamentos bíblicos de este movimiento y sus implicaciones para los creyentes hoy en día.

DESARROLLO

I. SOLO POR LA ESCRITURA (SOLA SCRIPTURA)

Hebreos 4:12
Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

Cuando La Escritura dice de ella misma que es “viva y eficaz” nos transmite la idea que tiene capacidades superiores a cualquier otro texto que jamás se halla escrito. Esta Palabra tiene la capacidad de transformar a las personas, haciendo una nueva creación en ellas. La Palabra transmite vida para las personas que se encuentran muertas en delitos y pecados. Cada palabra que Dios pronuncia tiene poder y tiene vida, más que cualquier arma humana.

Penetra hasta lo más profundo de nuestro ser. Hasta la división de alma y espíritu, y de articulaciones y médulas. Hasta lo más íntimo de la persona. Juzga los pensamientos y las intenciones del corazón. Examina nuestros más íntimos pensamientos y deseos de nuestro corazón y deja en claro si son buenos o malos. Deja al descubierto nuestros pensamientos y deseos más íntimos. Somete a juicio los pensamientos y las intenciones del corazón.

II. SOLO POR LA FE (SOLA FIDE)

Hebreos 11:6
Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

La palabra “fe” en esta porción se refiere a “creer”. No es posible que nuestra vida sea agradable a Dios si no tenemos fe, es decir sino estamos plenamente convencidos de la existencia misma de Dios. No podemos acercarnos a Dios si hemos albergado la duda nuestro corazón. Sin Cristo estamos en un estado de conflicto con Dios, y la única forma de reconciliarnos con él, es por medio de la fe. Dios sabe premiar a los que con sinceridad buscan su amistad.

La fe tiene una relación directa con la exposición a La Palabra. La fe viene como resultado de oír el mensaje de La Palabra de Dios. Por lo que recibir a La Palabra es un factor determinante para adquirir y desarrollar nuestra fe. En tiempos donde el cristianismo es fuertemente atacado por diversas corrientes del pensamiento humanista, es importante que clamemos para que Dios nos otorgue una fe inquebrantable, para superar toda forma de adversidad (Romanos 10:17).

III. SOLO POR LA GRACIA (SOLA GRATIA)

Efesios 2:8-9
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.

Cuando creemos podemos acceder a la salvación de Dios, y esto es un don inmerecido, que no puede alcanzarse por medio del esfuerzo humano. La gracia salvadora de Dios es producto de su infinita misericordia por nosotros. Nos ofrece su amor como un regalo, y podemos ser salvos cuando aceptamos el amor de Dios por nosotros. Este regalo no se obtiene haciendo el bien, sino que es fruto de la bondad de Dios por nosotros, por lo que nadie puede jactarse de ella.

Las obras de misericordia son una consecuencia de nuestra salvación. De modo que las obras se constituyen en una forma de dar a conocer al mundo que hemos sido redimidos por la sangre del cordero, pero en ninguna manera podemos pretender que nuestros actos de bondad son los que nos hacen merecedores de la salvación. Podemos mostrar nuestra fe por medio de hechos que dan gloria a quien murió en la cruz para darnos salvación (Santiago 2:18).

IV. SOLO POR CRISTO (SOLUS CHRISTUS | SOLO CHRISTO)

1 Timoteo 2:5-6
Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.

Solo existe una persona que puede reconciliar al ser humano con Dios, Nuestro Señor Jesucristo. La Palabra traducida como “mediador” es “mesites” y tiene tres implicaciones: (1) el que se pone entre dos partes en conflicto, (2) el que habla con un tercero a favor de otro, (3) un intercesor que buscan la reconciliación entre dos personas. Todo esto es parte del ministerio de Nuestro Señor Jesucristo como mediador entre Dios y los hombres.

Jesús mismo declaró que el único medio para llegar al Padre Celestial es él mismo. Afirmo ser el camino, la verdad y la vida. Cualquier intento de usurpar esta prerrogativa divina otorgada a Jesucristo es un acto menosprecio hacia aquel que decidió entregar voluntariamente su propia vida para darnos la oportunidad de ser salvos. Cuidemos nuestro corazón de aceptar ideas de hombres que solo pretender robar la gloria al único que verdaderamente la merece (Juan 14:6).

V. SOLO A DIOS SEA LA GLORIA (SOLI DEO GLORIA)

1 Timoteo 1:17
Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Después de estudiar y comprender estas maravillosas declaraciones respecto de la bondad de Dios por nosotros, no queda más alternativa que rendirnos a él en completada adoración. El Rey eterno, inmoral, invisible, único; ha decidido reconciliarse con nosotros medio de la muerte de Su Único Hijo Jesucristo. ¿Qué respuesta puede ofrecer usted a este amor? ¡Que todo el honor y toda la gloria sean para Dios por siempre y para siempre!

Durante la época del Antiguo Testamento, los profetas hablaron acerca de este tiempo en que estamos, buscaron incansablemente como sería el momento en que el Espíritu Santo moraría de forma permanente en el interior de los creyentes. Dios les otorgo maravillosas explicaciones sobre lo que vivimos hoy en día, y se gozaban pensando que ello, pero nunca lo vieron con sus propios ojos. Gocémonos y demos gloria de Dios por el sublime privilegio que tenemos (1 Pedro 1:10-12).

CONCLUSION

La iglesia cristiana necesita reafirmar sus fundamentos. Las declaraciones bíblicas que hemos estudiado, han servido de base para muchos avivamientos a los largo de los siglos: sola scriptura, sola fide, sola gratia, solo Christo y Soli Deo Gloria. Constituyen verdades fundamentales para un nuevo despertar que nos vuelva una iglesia de discípulos, llenos del poder del Espíritu Santo y comprometidos con la causa del evangelio. Pongamos manos a la obra hoy mismo.

ORACIÓN

Santo Señor, gracias por revelarse a nosotros por medio de la Biblia, en ella podemos encontrar el maravilloso plan de salvación que ha dispuesto para el ser humano. Exponiéndonos a Su Palabra podemos desarrollar la fe que nos lleva a la salvación, fortalezca nuestra fe cada día, para superar toda adversidad. Ponemos nuestra confianza únicamente en Jesús, autor de nuestra salvación. Le damos gloria y honra por el privilegio de ser sus hijos. En Cristo Jesús. Amén.

LA DECISIÓN MÁS IMPORTANTE DE SU VIDA

Dios le ama, y entregó a su hijo Jesucristo en rescate por usted (Juan 3:16), a pesar que todos los seres humanos somos pecadores, y esto nos condena a la muerte eterna (Romanos 3:23). La consecuencia del pecado es la muerte, pero Dios le ofrece un regalo, la salvación por medio de Jesús (Romanos 6:23). Usted puede ser un hijo de Dios, recibiendo a Jesús como su Salvador, creyendo que murió por nuestros pecados (Juan 1:12), la forma de hacer esto, es confesar nuestros pecados a Él en oración. Él es fiel y justo, y le perdonará (1 Juan 1:9). No espere más, él está tocando la puerta de su corazón en este momento, para iniciar una relación personal con usted, que cambiará su eternidad (Apocalipsis 3:20) Reciba a Cristo como su Salvador hoy.

lunes, 9 de agosto de 2021

PERSEVERANDO FRENTE A LA ADVERSIDAD (HEBREOS 4:14-16)

PERSEVERANDO FRENTE A LA ADVERSIDAD

Hebreos 4:14-16 (RVR)

14 Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión.

15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.

16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

Hebrews 4:14-16 (NKJV)

14 Seeing then that we have a great High Priest who has passed through the heavens, Jesus the Son of God, let us hold fast our confession.

15 For we do not have a High Priest who cannot sympathize with our weaknesses, but was in all points tempted as we are, yet without sin.

16 Let us therefore come boldly to the throne of grace, that we may obtain mercy and find grace to help in time of need.

INTRODUCCIÓN

La Epístola a los Hebreos fue escrita para fortalecer la fe una iglesia bajo gran persecución, de manera física e intelectual. Resalta de manera especial sus declaraciones sobre la superioridad de Cristo sobre cualquier otra persona o idea en la historia de la humanidad. Además nos ofrece severas advertencias sobre el destino de aquellos que renuncian a su fe como un medio para superar los ataques del enemigo. En medio de un mundo cada vez más hostil al evangelio, esta Palabra nos trae consuelo y fortaleza para enfrentarlo cada día.

ESTUDIO

Un gran sumo sacerdote

Por medio de esta declaración, el autor nos introduce en uno de los principales y más característicos planteamientos de la Epístola a los Hebreos: Jesús es el sumo sacerdote perfecto. Como sacerdote su misión es enseñar al hombre Las Escrituras e introducirlo en la presencia de Dios. Este Sumo Sacerdote tiene que conocer perfecta y simultáneamente tanto a Dios como al hombre. Esta es la misión de Jesús que esta epístola nos presenta magistalmente.

Traspasó los cielos

En el Nuevo Testamento encontramos diversos sentidos para la palabra cielo. Uno es el cielo del aire, de las nubes y de las estrellas, lo que podríamos llamar el firmamento. Otro es el de la presencia de Dios, el Tercer Cielo al que Pablo fue admitido según lo expresado en la segunda epístola a los corintios (2 Corintios 12:2). Por lo que esta expresión puede referirse a los cielos de las nubes y de las estrellas, y puede referirse al Cielo de la presencia de Dios.

Para nosotros, esto implica que Jesús ha pasado a través de todos los cielos que pueda haber, y está en la misma presencia de Dios. Tal y como se expresa en el segundo libro de las Crónicas, Jesús es tan grande, tan majestuoso, tan poderoso, que hasta el Cielo es demasiado pequeño para Él (2 Crónicas 6:18). Nadie ha presentado la sublime grandeza de Jesús como el autor de Hebreos. Nos deja claro por medio de estas declaraciones que Jesús es superior a cualquier otra figura de la historia humana.

Retengamos nuestra profesión

De manera que si Jesús es el Sumo Sacerdote perfecto, que puede restaurar definitivamente nuestra relación con Dios, rota por causa del pecado, y además es completamente Dios, en todos sus atributos de grandeza y poder, no hay ninguna razón para que abandonemos nuestra fe en Cristo. La comunidad cristiana a la que está dirigida esta carta estaba enfrentando una terrible persecución que incluía mucho sufrimiento, insultos, prisiones y embargos, por lo que el autor los anima a retener su fe en la adversidad (Hebreos 10:32-34).

Se compadece de nuestras debilidades

Jesús recibió del Padre el don de la simpatía. Esto es algo a lo que debemos prestar atención. La idea cristiana de Dios como un Padre amoroso forma parte de nuestra manera habitual de ver a Dios, pero en la época que se escribió esta epístola era totalmente nueva. Los judíos y los griegos tenían la idea de un Dios que era totalmente diferente, insensible y desconectado de los seres humanos, mientras que el Evangelio presenta a un Dios que sufrió voluntariamente todas las experiencias humanas (Filipenses 2:8).

El Cristianismo describe a Dios, no solamente implicado, sino identificado con el sufrimiento del mundo. Para el mundo del Nuevo Testamento estas ideas trajeron una revolución en lo referente a la relación de Dios con la humanidad. Las naciones comprendían a Dios como inasequible, y ahora descubrían a un Dios que compartía y asumía el sufrimiento humano. De manera similar hoy en día, esta identificación de Dios con el hombre por medio de la persona de Jesús, resulta incomprensible (1 Corintios 1:21).

Fue tentado en todo

Jesús pasó absolutamente todo lo que un hombre tiene que pasar, y es como nosotros en todo, excepto que superó todas las pruebas sin contaminarse de pecado. El hecho de que Jesús pasó por este mundo sin pecado quiere decir que Él conoció profundidades, tensiones y asaltos de la tentación que nosotros no conoceremos nunca. Lejos de ser Su batalla más fácil, fue incalculablemente más difícil. Nosotros sucumbimos a la tentación mucho antes de que el tentador haya agotados todos sus recursos (1 Tesalonicenses 3:5).

Sin pecado

No conocemos nunca lo más feroz de la tentación porque nos rendimos mucho antes de llegar a ese punto. Pero Jesús fue tentado con mucha más fuerza, porque en su caso el tentador empleó absolutamente todo su malvado ingenio y fuerza en el asalto. Sucede de manera similar con el dolor físico, hay un grado de dolor que un ser humano puede soportar, y cuando se pasa de ese grado se pierde el conocimiento, de modo que hay agonías de dolor que no se experimentan nunca (Daniel 10:16).

Respecto de la tentación, ocurre algo similar al dolor, nos rendimos ante ella al llegar a un cierto punto, pero Jesús llegó a nuestro límite, y mucho más adelante, y no sucumbió. Es verdad que fue tentado en todos los sentidos como nosotros, pero también es verdad que ninguno de nosotros será tentado hasta el punto que lo fue Jesús. Sin haber conocido el pecado, decidió experimentar todo el precio del pecado en la cruz del calvario por nosotros, para presentarnos justos ante el Padre (2 Corintios 5:21).

Acerquémonos confiadamente

Muchas veces tenemos ciertas reservas para abrir nuestro corazón y expresar nuestros más íntimos conflictos y luchas, y es perfectamente natural, no sabemos si nuestro interlocutor tenga la capacidad de comprender lo difícil de nuestra situación y mantener en total reserva nuestros comentarios. La Palabra que estamos estudiando nos muestra que podemos llevar nuestras cargar a Jesús con total libertad, debido a que es perfectamente capaz de comprender y apoyarnos en todas las circunstancias de la vida (Mateo 11:28).

Trono de la gracia

La Gracias es un favor inmerecido que recibimos de parte de Dios, es decir que no es algo que podamos ganar con nuestras obras piadosas. Es un don que Dios otorga de forma unilateral. La Escritura nos muestra en esta porción que Dios se ha revelado por medio de la persona de Jesucristo en una posición de autoridad para impartir Su Gracia a los hombres. Teniendo el derecho y el poder de actuar con juicio sobre nuestras ofensas, ha decidido mostrarse benevolente (Juan 1:17).

Alcanzar misericordia

A pesar de nuestros recurrentes delitos y pecados, Nuestro Perfecto Sumo Sacerdote, decide mostrar misericordia a sus hijos. En medio de nuestra decadencia moral y espiritual ha decido otorgarnos la dignidad de ser representantes de Su Reino. Busquemos incansablemente su rostro, cada día, presentándonos arrepentidos para recibir Su Divino Perdón. Aun en medio de la tentación que nos exige abandonar nuestra fe en Cristo, mantengámonos firmes y peleemos la buena batalla de la fe (1 Timoteo 6:12).

Oportuno socorro

El mundo, el enemigo y nuestra propia carne, constantemente en guerra con nuestro espíritu, utilizaran la duda y el temor para llevarnos a renunciar de nuestra fe en Cristo. Pero Dios es fiel para fortalecernos tanto como sea necesario para superar sus ataques. Clamemos de manera incesante, y cuando estemos bajo fuego clamemos aún más, para que el poder de Nuestro Señor y Salvador Jesucristo se manifieste y nos otorgue una salida en el momento oportuno (1 Corintios 10:13).

CONCLUSIÓN

Jesús es el Sumo sacerdote perfecto porque es perfectamente Dios y perfectamente hombre. Porque ha vivido nuestra vida puede darnos simpatía, misericordia y poder. Él trajo a Dios a los hombres, y puede llevar a los hombres a Dios. Cuanto más se acerca la venida de Nuestro Señor, los ataques en contra del cristianismo serán más frecuentes, más crueles, más dolosos. Sin embargo podemos tomarnos firmemente de las promesas de tenemos en La Escritura para mantenernos firmes y seguir adelante en la obra del Señor.

ORACIÓN

Santo Señor, gracias por Su Palabra, porque en ella podemos encontrar aliento para seguir adelante en este camino, a pesar de toda la adversidad que podamos enfrentar. Sabemos que en este tiempo final de la historia, los ataques en contra del cristianismo serán más brutales, pero Usted más poderoso que cualquier ataque, denos la fortaleza para continuar en esta carrera hasta el final, y llegar a la meta, para recibir el supremo galardón, la corona de justicia, que usted tiene preparada para todos aquellos que perseveran. En nombre de Su Hijo Amado, Cristo Jesús, Amén.

LA DECISIÓN MÁS IMPORTANTE DE SU VIDA

Dios le ama, y entregó a su hijo Jesucristo en rescate por usted (Juan 3:16), a pesar que todos los seres humanos somos pecadores, y esto nos condena a la muerte eterna (Romanos 3:23). La consecuencia del pecado es la muerte, pero Dios le ofrece un regalo, la salvación por medio de Jesús (Romanos 6:23). Usted puede ser un hijo de Dios, recibiendo a Jesús como su Salvador, creyendo que murió por nuestros pecados (Juan 1:12), la forma de hacer esto, es confesar nuestros pecados a Él en oración. Él es fiel y justo, y le perdonará (1 Juan 1:9). No espere más, él está tocando la puerta de su corazón en este momento, para iniciar una relación personal con usted, que cambiará su eternidad (Apocalipsis 3:20) Reciba a Cristo como su Salvador hoy.

sábado, 23 de mayo de 2020

CERTEZA Y CONVICCIÓN (HEBREOS 11:1)

CERTEZA Y CONVICCIÓN (HEBREOS 11:1)






Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
Hebreos 11:1

INTRODUCCION

En la Escritura podemos encontrar varias aplicaciones para la fe. Existe una fe natural, relacionada a la confianza que ponemos en otras personas, o en la ocurrencia de ciertos fenómenos naturales, esto no tiene un origen espiritual. La fe también se explica como un fruto del Espíritu Santo, cuando otorga al creyente de credibilidad hacia otras personas y lo hace digno de confianza (Gálatas 5:22). La fe también es uno de los dones de poder detallados en la Primera Epístola a los Corintios como una manifestación de la omnipotencia del Espíritu Santo (1 Corintios 12:8-9).

Este devocional se enfoca en la fe que salva, es decir aquel don de la gracia de Dios que se da o se imparte por el oír la Palabra de Dios (Efesios 2:8; Romanos 10:17). Vamos a buscar en la Escritura las bases de esta fe, tanto en el Antiguo Testamento, como en el Nuevo Testamento, dando atención a sus implicaciones en la eternidad de los seres humanos, puesto que puede hacer la diferencia entre la vida eterna y la muerte eterna. Quiera Nuestro Señor que por medio de su Escritura podamos reconocer la importancia de comunicar el evangelio a otras personas.

ESTUDIO

1.    Certeza de lo que se espera. La certeza es la convicción clara, segura y firme de la verdad o falsedad de algo. En esta porción se refiere se refiere a la esperanza de los creyentes. Tanto en la época del Antiguo Testamento, como en nuestros días. Cuando el hombre pecó, fue condenado a la muerte eterna (Génesis 3:3). Por lo que Jehová Nuestro Dios, puso en marcha su plan para salvar a la humanidad, proveyendo una ofrenda y un sacrificio que pagara por nuestra deuda y darnos la oportunidad de alcanzar la salvación (Efesios 5:2).

2.     Antes del nacimiento de Cristo, esta esperanza era que un día nacería el Mesías Salvador (Isaías 9:1). Su llegada a este mundo fue profetizada desde el Jardín del Edén, cuando Jehová declaró a la serpiente que mantendría un conflicto permanente entre su descendencia y la descendencia de la mujer (Génesis 3:15). La serpiente representa a satanás, mientras que la mujer representa a la humanidad. La descendencia de la serpiente son aquellos que no pusieron,  y los que hoy no han puesto su esperanza en Jesús, Nuestro Mesías (Juan 3:18).

3.    Luego del nacimiento, muerte y resurrección de Cristo, nuestra esperanza está puesta en que Nuestro Salvador vino a este mundo, pronto volverá por su iglesia, y nos encontraremos con él en las nubes, para pasar la eternidad en su presencia (1 Tesalonicenses 4:17). Es importante notar que es crucial reconocer a Cristo como Nuestro Salvador mientras haya vida en nosotros (Eclesiastés 9:6). Cuando un creyente muere pasa inmediatamente a la presencia del Señor (2 Corintios 5:6-8), mientras que el inconverso pasa inmediatamente a condenación (Lucas 12:5).

4.    Convicción de lo que no se ve. La convicción es un pleno convencimiento, sobre una idea a la que se está fuertemente adherido. Un poco más adelante nos detalla el autor de la epístola cómo lo que esta fuera del alcance de nuestros ojos, aquello que no podemos apreciar por medio de nuestros sentidos, puede impactar poderosamente el mundo material. Toda la creación llegó a existir por la intervención de la Palabra de Nuestro Dios, y a pasar de ser parte de lo invisible, fue capaz de hacer todo lo que se puede ver (Hebreos 11:3).

5.    Sin fe es imposible agradar a Dios. La salvación es un regalo que recibimos de parte de Nuestro Señor Jesucristo por gracia, es decir sin que lo merezcamos, no por nuestras obras (Efesios 2:8). Recibir este regalo, requiere que de forma consiente apreciemos las evidencias de la existencia de Dios, y superemos el engaño de la incredulidad que mantiene a muchas personas atadas (1 Timoteo 1:12-13). Finalmente la fe en la obra redentora de Cristo y su regalo de vida eterna, nos permite agradar a Dios y reconciliarnos con él  (Hebreos 11:6).

6.    El versículo más triste de la escritura. En el libro del profeta Jeremías encontramos la declaración más triste de la escritura: Pasó la siega, terminó el verano, y nosotros no hemos sido salvos (Jeremías 8:20). El tiempo para que las personas puedan reconocer a Jesús como su Salvador, llegará un día a su fin; luego de eso, no habrá otra oportunidad para ser salvo. No dejemos pasar este tiempo de tribulación en el que estamos, presentemos el evangelio de Cristo sin demora a las almas, hagamos un cambio en su eternidad.

CONCLUSIÓN

Hemos encontrado en la Escritura que la forma de fe nos posibilita para ser salvos, requiere que escuchemos el mensaje del evangelio, y que es un don que recibimos de parte de Dios por gracia. Esta fe produce en nosotros la certeza para confiar en las promesas de la Escritura, y para apreciar la operación de lo espiritual sobre el mundo material, a pesar que no se puede percibir por medio de nuestros sentidos. También nos encontramos con las terribles consecuencias de la incredulidad y la importancia de combatir este pecado, y compartir el mensaje del evangelio con otros.

LA DECISIÓN MÁS IMPORTANTE DE SU VIDA

Dios  le ama, y entregó a su hijo Jesucristo en rescate por usted (Juan 3:16), a pesar que todos los seres humanos somos pecadores, y esto nos condena a la muerte eterna (Romanos 3:23). La consecuencia del pecado es la muerte, pero Dios le ofrece un regalo, la salvación por medio de Jesús (Romanos 6:23). Usted puede ser un hijo de Dios, recibiendo a Jesús como su Salvador, creyendo en su nombre (Juan 1:12), la forma de hacer esto, es confesar nuestros pecados a él en oración; él es fiel y justo, le perdonará (1 Juan 1:9). No espere más, él está tocando la puerta de su corazón en este momento, para iniciar una relación personal con usted, que cambiará su eternidad (Apocalipsis 3:20) Reciba a Cristo como su Salvador hoy.




lunes, 28 de julio de 2014

FIRMES E INCONMOVIBLES (1 Corintios 15:58)




 FIRMES E INCONMOVIBLES

Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano. 1 Corintios 15:58 RVR

INTRODUCCION

La palabra de Dios nos anima a enfrentar la vida cristiana como una batalla, en la que se requiere que seamos firmes e inconmovibles, manteniendo un crecimiento espiritual constante, sin perder de vista que todo lo que hacemos por la obra es tomado en cuenta por el Señor. Le animo a escudriñar en la escritura para comprender estas verdades de forma personal y profunda.

ESTUDIO

Firmes e inconmovibles. Mientras caminamos en la vida cristiana, diversas situaciones pueden hacer tambalear nuestra fe. El Apóstol Pablo nos exhorta a mantenernos firmes. Tenemos una posición que defender, hemos sido comisionados para pelear ahí, y aunque la lucha arrecie, huir no es una opción, mantendremos en alto nuestra bandera, aunque nos cueste nuestro último aliento.

La obra de Dios requiere de hombres y mujeres que se enfrenten cara a cara con el infierno, esto requiere firmeza en lo mental y en lo espiritual. Es una lucha que tendremos que enfrentar todos los días de nuestra vida, y en una campaña larga las emociones pueden traicionarnos, por lo que la palabra nos llama también a ser inconmovibles, es decir imperturbables, actuando siempre por convicción.

Progresando siempre. Mantener nuestra posición no es suficiente, hemos sido llamados a conquistar,  ganar terreno. No aguantamos nuestra posición, que aguante el enemigo, nosotros avanzamos. Satanás solo tiene dos opciones: replegarse y huir o sufrir las consecuencias. En esta guerra no se toman prisioneros, vencer o morir es nuestra consigna. No nos guardamos para otra pelea, entregamos todo en cada enfrentamiento.

El deseo de Dios para los ministerios es que crezcan, el mismo otorgó dones necesarios para realizar diferentes formas de ministerio, a fin de que su pueblo sea entrenado en todas las disciplinas necesarias para lograrlo (Efesios 4:11-13). En lo personal, cada cristiano tiene una batalla que pelear cada día. Me encantaría terminar esa batalla con la solvencia que tuvo el Apóstol Pablo (2 Timoteo 4:7).

Su trabajo no es en vano. En una campaña tan grande como esta, de la que depende la eternidad de las personas, resulta fácil sentir que estamos solos en la playa, como le pasó en alguna oportunidad al Profeta Elías. Pero muchos otros están peleando en esta misma guerra, junto a nosotros o en otros frentes. Dios tiene cuidado de cada operación, de la ubicación de cada unidad táctica ministerial.

El ministerio de la iglesia aquí en la tierra es extremadamente importante, debido a que Dios lo utiliza para cambiar la eternidad de la personas. El alcance de su ministerio puede parecerle pequeño, un grupo con poca asistencia, sus compañeros de oficina, sus vecinos o su familia. Pero nada en la obra de Dios es pequeño, él puede tomar cinco panes y dos peces para alimentar a cinco mil personas (Mateo 14:13-21).

Satanás usa diferentes armas para evitar que los hijos de Dios cumplan con el ministerio que se les ha encomendado, en algunas ocasiones es la pereza (Proverbios 19:24), en otras puede ser el orgullo (Proverbios 21:4), para otros pueden ser las adicciones o cadenas de pecado que nos asedian (Hebreos 12:1); cualquiera que sea el caso, repelamos el ataque y avancemos en la obra.

CONCLUSIÓN

Hemos visto en la escritura que la firmeza con la que debemos enfrentar la vida cristiana, es similar a la requerida por un soldado en batalla, avanzando en todo momento, sin tomar descansos, ganando terreno a Satanás, cambiando la eternidad de las personas. El desanimo y otras afecciones emocionales pueden atacarnos, pero nos consuela que todo en la obra de Dios es valioso y tendrá una recompensa en el cielo.

LA DECISIÓN MÁS IMPORTANTE DE SU VIDA

Dios le ama, y entregó a su hijo Jesucristo es rescate por usted (Juan 3:16). A pesar que todos los seres humanos somos pecadores, y esto nos condena a la muerte eterna (Romanos 3:23). La consecuencia del pecado es la muerte, pero Dios le ofrece un regalo, la salvación por medio de Jesús (Romanos 6:23). Usted puede ser un hijo de Dios, recibiendo a Jesús como su salvador, creyendo en su nombre (Juan 1:12). La forma de hacer esto, es confesar nuestros pecados a él en oración;  él que es fiel y justo, le perdonará (1 Juan 1:9). No espere más, él esta tocando la puerta de su corazón en este momento, para iniciar una relación personal con usted, que cambiará su eternidad (Apocalipsis 3:20). Recíbalo como su Salvador hoy.


miércoles, 1 de mayo de 2013

LOS MÁS FIELES SOLDADOS DEL REY (2 Timoteo 2)

LOS MÁS FIELES SOLDADOS DEL REY (2 Timoteo 2)

Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. 2 Timoteo 2:3






INTRODUCCIÓN

El Apóstol Pablo escribió a su hijo en la fe Timoteo una descripción sobre el carácter de un cristiano. Estos principios tienen mucha relación con la disciplina de la vida militar. Somos soldados de un ejército, estamos llamados a ser fieles, y esta porción de la escritura nos muestra como podemos ser los soldados más fieles al servicio del Rey del universo. ¡Que gran honor! Ser tomado en cuenta para forma parte de un equipo élite para enfrentar a las fuerzas del infierno, y tener la garantía que saldremos victoriosos, por el poder de nuestro Comandante General, el Señor Jesucristo.

1.    ESFUÉRZATE EN LA GRACIA (v1)

Un soldado fiel se esfuerza. El camino del cristiano esta lleno de satisfacciones, especialmente de carácter espiritual, pero desde el punto de vista humano, puede volverse en ocasiones difícil. La respuesta del Apóstol Pablo ante esta situación es “esfuérzate”. El Señor Jesucristo dijo que en el mundo tendríamos aflicción, pero que podíamos confiar en él, puesto que él ya ha vencido al mundo (Jn. 16:33). Podemos enfrentar situaciones difíciles en nuestra vida cristiana, recuerde que para el mundo el estilo de vida cristiano es una locura (1 corintios 2:14), pero el llamado de nuestro Señor es a esforzarnos, a no bajar la guardia, a pelear hasta el último aliento, puesto que el resultado ya es conocido, somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó y se entregó a si mismo por nosotros (Rom. 8:37).

2.    SUFRE PENALIDADES (v3)

Un soldado fiel sufre penalidades. No siempre hay una forma fácil de hacer algo difícil. Cuando el cristiano enfrenta una dificultad, para la que no hay forma de sortearla, lo que tiene que hacer es “enfrentarla”. No vamos a darnos la vuelta y correr - ¡no!  ¡De ninguna manera! – nuestro general esta al frente, y él nunca a perdido una batalla. Así que al toro bravo, a los cuernos. Si me quieren, me tienen. No vamos a andar con rodeos. No se trata de un paseo por el parque. Se trata de cambiar la eternidad de las personas. Satanás no esta jugando a hacernos pecar, quiere nuestras vidas. Pero no solo no vamos a entregarle nuestra vida, sino que vamos a sacar del infierno tantas almas como podamos. Desde el tiempo de Juan Bautista hasta hoy, el reino de los cielos sufre violencia, y son los violentos los que lo arrebatan. ¿Sufriremos? ¡Con gusto! Todos podemos salir heridos alguna vez, así son las guerras. Servimos al que enjuga toda lágrima y cura toda herida, así que no hay excusa, no vamos a darle tregua.

3.    MANTENTE ENFOCADO (v4)

Un soldado fiel se mantiene enfocado. Tenemos un llamado específico y debemos actual en consecuencia a él. Sabemos bien que no todos podemos ejercer el ministerio a tiempo completo, la mayoría tenemos que ejercer el ministerio de forma bi-vocacional, incluso el mismo Apóstol Pablo lo hizo de esa manera, por lo que no es una excusa para la mediocridad. Sea cual sea tu llamado, ¡cumple tu ministerio! Fuimos llamados para un propósito real, un propósito eterno. Hemos de pelear esta guerra desde la trinchera que nuestro Señor nos asigno, no enredarnos en cuestiones fuera de la centro de la voluntad de Dios.

Quiero recordarle la historia de Samgar (Jueces 3:31) uno de los primeros seis jueces menores de Israel, un humilde campesino pero con un corazón de guerrero. La Biblia nos relata como en una oportunidad por medio de una simple aguijada de bueyes, un instrumento de trabajo para dirigir animales de granja, se enfrento a un ejército de filisteos, tomando la vida de seiscientos hombres. Nada mal para un  agricultor sin mayor instrucción. Samgar tenía claro que por difícil que pudiera ser la situación, rendirse no era una opción. Su vida y la vida de su familia estaban en juego, por lo que tomo aquello que Dios le había entregado para trabajar y sin vacilación desafió a los perversos filisteos, propinándoles una espléndida paliza. Un soldado fiel no “aguanta” su posición, que aguante el enemigo, nosotros avanzamos.

4.    LUCHA LEGÍTIMAMENTE (v5)

Un soldado fiel lucha legítimamente. Como los más files soldados del Rey, tenemos un código de honor, un reglamento que respetar, la Palabra del Rey es nuestra ley. Que provecho tenemos si ganamos todo el mundo y perdemos nuestra alma (Mt. 16:26). Podemos hacer grandes obras, milagros y prodigios; pero si no hemos sido fieles a la ley, no somos más que mercenarios, y nuestro justo Rey puede condenarnos como a cualquier hacedor de maldad (Mt. 7:22-23). La lucha legítima gana almas, prediquemos todo el tiempo, y si es necesario hablemos. Mostramos la grandeza de nuestro Rey, por medio de nuestra vida. Somos sus embajadores en esta tierra, respetables dignatarios del Reino (2 Corintios 5:20), actuemos en consecuencia a ello. Más vale dominarse a si mismo que conquistar ciudades (Pr. 16:32).

5.    TRABAJA DURO (v6)

Un soldado fiel trabaja duro. De manera similar a la forma en que trabaja duro un labrador en el campo, un soldado fiel trabaja duro siempre. No podemos ser flojos y holgazanes cuando hay un trabajo que hacer, levantemos nuestro ánimo, no podemos intimidarnos por la dificultad de la tarea (Pr. 24.10). Hemos sido llamados para una labor difícil, el sol puede quemarnos, la sed puede hacerse presente, no perdamos de vista que la única forma de cosechar, es salir al campo, preparar la tierra, sembrar la semilla, regar la tierra, abonar la plantación, mantener a las plagas lejos. Este esfuerzo no tiene por qué limitarse a nuestras actividades ministeriales. Todo lo que hagamos, hagámoslo de corazón, como para el Señor y no para los hombres (Col. 3:23), pongamos todo nuestro esfuerzo, luchemos con valor.

CONCLUSIÓN

Un soldado fiel debe esforzarse para cumplir su misión; con seguridad tendremos que padecer algunas dificultades y estamos preparados para ello; pase lo que pase nos mantendremos enfocados en nuestro cometido; luchando legítimamente por medio del  cumplimiento de la ley de nuestro Rey; trabajando duro, entregando todo lo que tenemos, hasta la vida si fuera necesario, para echar mano de la vida eterna (1 Timoteo 6:19).

LA DECISIÓN MÁS IMPORTANTE DE SU VIDA

Dios le ama, y entregó a su hijo Jesucristo es rescate por usted (Juan 3:16). A pesar que todos los seres humanos somos pecadores, y esto nos condena a la muerte eterna (Romanos 3:23). La consecuencia del pecado es la muerte, pero Dios le ofrece un regalo, la salvación por medio de Jesús (Romanos 6:23). Usted puede ser un hijo de Dios, recibiendo a Jesús como su salvador, creyendo en su nombre (Juan 1:12). La forma de hacer esto, es confesar nuestros pecados a él en oración, y él que es fiel y justo, le perdonará (1 Juan 1:9). No espere más, él esta tocando la puerta de su corazón en este momento para iniciar una relación personal con usted, que cambiará su eternidad (Apocalipsis 3:20). Recíbalo como su Salvador hoy.







lunes, 9 de abril de 2012

MAJESTUOSO REY (Hebreos 1:3)


MAJESTUOSO REY

Nada se compara a la Gloria de nuestro Señor Jesucristo, Señor de todo desde la eternidad y hasta la eternidad. Tampoco hay algo semejante al profundo amor que tiene por los seres humanos, y al sacrificio que hizo por nosotros por medio de su obra redentora.


 
“El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios, la fiel imagen de lo que él es, y el que sostiene todas las cosas con su palabra poderosa. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la derecha de la Majestad en las alturas” Hebreos 1:3 (NVI)

INTRODUCCIÓN

¿Tenemos algo de que enorgullecernos frente a Jesús? ¿Hay algo que podamos hacer para sorprenderlo? ¿Podemos igualar en alguna forma su sacrificio por nosotros? De forma categórica puedo afirmar que en ninguna manera eso es posible. 

Cuando comprendemos un poco de la Majestad de Nuestro Señor Jesucristo, toda nuestra falsa gloria, fama, habilidad y conocimiento se reducen a simple vanidad. Nada que podamos hacer o construir, decir o escribir, cantar o pintar, ganar o comprar, sufrir o dar, puede si quiera aproximarse a la impresionante naturaleza divina de Cristo; y mucho menos a la magnitud de su sacrificio en la cruz del calvario.

ESTUDIO

Como seres humanos mortales, finitos e imperfectos, no hay forma en que podamos apreciar por completo la Gloria de Nuestro Dios, pero en su infinita bondad, Dios decidió revelarse a los hombres de muchas formas, siendo la más perfecta de estas revelaciones, la persona del Señor Jesucristo.

Él nos muestra como es Dios, su Carácter, Virtud, Naturaleza, Perfección, Gloria y Majestad. Su usted quiere saber algo sobre Dios, la respuesta la encontrará en la Vida y las Palabras de Jesús. No existe otra forma de dirigirnos a Dios, más que por medio de la impresionante persona del Señor Jesucristo.

No existe nada en este mundo que no esté sometido a su Señorío, por Su Palabra, los planetas mantienen su órbita, se forman las nubes de lluvia, crecen las plantas y los animales, y los hombres pueden despertar y vivir un día más. Todo es posible por Su Palabra.

La mayor expresión de Su Amor por la humanidad se realizó por medio del Plan de Salvación, este consiste en una decisión tomada por el Señor Jesucristo en la eternidad. Él escogió despojarse de su Gloria, tomar la forma de un ser humano, humillarse así mismo, y padecer el martirio con firme carácter, para finalmente entregar Su Vida por nosotros, consumando en la cruz su obra redentora. 

Y luego, al tercer día, Su Majestad, tomó nuevamente Su Vida, venciendo a la muerte, tal y como lo había profetizado, por medio de los santos hombres que eligió para escribir el Antiguo Testamento de Su Palabra. De modo que Un Justo pagó por todos los pecados de los injustos, y nos presenta ante el Padre limpios y sin las deudas que nos condenaban a pasar una eternidad en condenación.

Finalmente, Nuestro Rey, ascendió al cielo, regresó a Su Trono, a la diestra del Padre, desde el cual reina sobre todo, haciendo misericordia, juicio y justicia, donde está atento al clamor de sus hijos, pues es Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea.

Si hubiera algo de lo que podríamos sentirnos orgullosos es de entender y conocer a Su Majestad, Nuestro Rey, Jesús, y tener el privilegio de recibirle como Señor de nuestras vidas rindiendo a Él toda nuestra debilidad, para recibir su fortaleza.

CONCLUSIÓN

El Dios Todopoderoso, lleno de toda Gloria y Majestad, que creó el cielo y la tierra, y los sostiene con el poder de Su Palabra; tuvo todo esto de menos, y decidió convertirse en un ser humano, humillándose así mismo, y entregando su vida en rescate por los pecadores, murió y resucitó, puso su vida y la volvió a tomar; luego de esto ascendió nuevamente al cielo, para retomar su lugar como Majestuoso Rey de todo, he hizo todo esto, para ofrecer a los hombres la oportunidad de pasar la eternidad, llenos de gozo, en Su Presencia.

ORACIÓN
 
Señor Jesús, reconozco que fue Su Gracia la que me encontró y me salvó, y no mis insignificantes obras de piedad, así como también reconozco que mi humana debilidad jamás podrá ser semejante a Su Gloria, renuncio a cualquier intento vano por reinar sobre mí mismo, y someto mis pensamientos y voluntad a Su Eterna Majestad.

LA DECISIÓN MÁS IMPORTANTE DE SU VIDA

Todos hemos pecado, y estamos destituidos de la gloria de Dios (Romanos 3:23), y el destino de los pecadores es la muerte eterna, pero Dios decidió ofrecernos como un regalo la vida eterna, por medio de Jesús (Romanos 6:23), solo tenemos que recibirlo y creer en su nombre, para ser hechos hijos de Dios (Juan 1:12), confesando nuestros pecados, él puede perdonarnos y limpiarnos de toda maldad (1 Juan 1:9). Él está tocando la puerta de su corazón este día (Apocalipsis 3:20), recíbalo como su Salvador hoy.